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Ensayo en la vida real Narrador en tu trabajo

"Hay todavía un precipicio de las personas – escribía V.V.Stasov, - que imaginan que es necesario ser fino solamente en los museos, en los cuadros y las estatuas, en las catedrales enormes, al fin, en todo excepcional, especial, y en cuanto a hasta el resto, es posible desarrugarse como ni ha caído – dice el asunto vacío y contencioso. ¡Que puede ser más infeliz y es más limitado que tales nociones! No, presente, entero, sano realmente el arte existe sólo allí, donde la necesidad de las formas finas, de la apariencia constante artística ha extendido ya a los centenares de mil de las cosas, que rodean cada día nuestra vida" 2

El horno cumple la función simbólica y respecto a que en ella se prepara la comida, e.d. el producto natural se convierte en el objeto cultural, y la leña transforma a su vez en la ceniza y humo que asciende a los cielos "1

Era necesario construir mucho, rápidamente, hermosamente. Entraba en vigor el ladrillo. En aquel tiempo había unas planchas de barro con por la cinta que repetía al ornamento y las imágenes del grabado de piedra blanca. Estas planchas no se cubrían. Son conocidos como los primeros materiales de revestimiento cerámicos que se transformaban más tarde en los azulejos rojos.

Pero a la isba sin chimenea le eran inherentes no sólo las faltas continuas. Se decía ya sobre lo que las isbas negras tenían la altura considerable. Esto daba muchos lugares para la casa arriba. El volumen "Superfluo" no se perdía en vano: a las vigas de techo suspendían al secamiento de la cosa, que no temían el hollín y que tenían necesidad en periódico las desinfecciones que no aparezca la podredumbre (por ejemplo, la red), y así como algunos productos, que no dañaba "la curación al humo". Para la isba calentada negra es característico el aire seco, caliente, era respirado allí fácilmente, porque al fogón la isba era aireada a desgana: tenía que abrir la puerta. Las isbas sin chimenea se humedecían muy raramente, además el árbol ahumado no pudría. Y, al fin, "negro" el horno exigía menos de leña en comparación con "blanco", daba más de calor.

El trabajo sobre el diploma tenía lugar no sólo en las bibliotecas Kamensk-uraliano y Ekaterinburgo, sino también en los fondos del museo de etnografía territorial De Ekaterinburgo, donde eran cumplidos los bosquejos, los azulejos que están allí, y así como en el taller S.A.Gavrilova, a cuya obra le es dedicada la parte del trabajo.

"La fuerza y la riqueza del arte del pueblo entero son fundadas en el estilo y la riqueza de la vida espiritual del pueblo y, en el tanteo final, sobre la fuerza y la riqueza del arte pública. El pueblo – el pintor colectivo. Él distingue del ambiente sobre toda la extensión de la historia de las artes de los hombres artísticos, que son fuertes por el enlace con el pueblo, su mundo asombroso y espiritual, los gustos estéticos y los ideales" 1

En el cuarto trasero, e.d. la caja de barro para la atadura del azulejo a la pared. Los azulejos gorshkovye pasan de la capa XIV - XVI siglos se formaban sobre el torno de alfarero; temprano (XIV-XV siglos) – sobre de mano, con la mezcla considerable de la arena de grano grueso, avanzado (el s. XVI) – sobre de pie de de la arcilla de la buena calidad sin inclusiones claramente rudas en su composición.

No privado de la listeza y el gusto artístico, los alfareros comprendían que el horno revestido por los azulejos, puede hacerse adornamiento de la vivienda. Y comprendían todavía que el dibujo sobre los azulejos debe, por un lado sorprender la imaginación del comprador con la belleza y el interés, y con otra – ser

La bóveda de estufa era continua, el humo salía afuera, directamente en la vivienda, a través de la desembocadura del horno. Las viviendas con tales hornos se llamaban "" o "negro", porque a la parte interior del techo y sobre las coronas superiores de las paredes asentaba la capa gruesa del hollín. Por esto en las viviendas eslavas mucho no hacían mucho tiempo los techos, así que al área relativamente pequeña las isbas sin chimenea eran bastante altas, – según algunos investigadores, hasta 1,5 pisos "normales". Esto para que el humo que se levanta hacia arriba nadaba, por lo menos, más arriba goles humanos y no comía el ojo.